Hago fotos desde que tengo uso de razón y viajo desde que recuerdo. Así pues, para mí viajar y fotografiar es una manera de vivir, una necesidad. Nunca sabré si hago fotos para viajar, o si viajo para hacer fotos.
Fernando Pessoa decía que los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que es, sino lo que somos. Entendí esta frase algunos años después, cuando de repente un paisaje me evoca una emoción y la luz es un sentimiento, y una imagen se convierte en un universo de pequeñas cosas.
En la actualidad compagino las fotos de viajes con trabajos de moda y retrato. Es una sensación radicalmente distinta. En los viajes intento traducir mis sensaciones, lo que me inspira cada lugar, y en la moda siento que puedo crear de la nada las imágenes que pasan por mi cabeza, que puedo plasmar la belleza, una emoción. El día que sentí que podía "dominar" la luz supe que nunca podré dejar de hacer fotos.